domingo, 30 de diciembre de 2012

2013 ESPERANZADOR



Acaba un año. Bueno, eso es lo que dice la convención tradicional de la cultura occidental del hemisferio norte. ¿Qué más da? En algún momento de la traslación de la Tierra en torno al Sol hay que poner un principio y un final. Pero un final que es un principio. Así fue, así es y así es previsible que siga siendo varios millones de años más, si es que para entonces aún existe un ser consciente sobre la Tierra capaz de contar el tiempo. 

Acaba un año. “Un mal año”, dirán algunos. “Un buen año”, dirán unos cuantos menos. Es la historia del año “medio lleno” o el año “medio vacío”. Cuestión de perspectiva.

Si nos dejamos llevar por las cifras económicas, salvo para los que siempre ganan, el año ha sido fatal. Si nos fijamos en las miles de personas que perdieron su vivienda, el año habrá sido nefasto. Si miramos las colas para obtener comida en Cáritas o en los bancos de alimentos, el perfil del año se torna demoledor. 

Sin embargo, es posible encontrar brasas bajo las cenizas: hemos crecido en solidaridad, hemos vuelto a valorar lo que tenemos y a distinguir entre lo necesario y lo prescindible; hemos descubierto el manejo que los bancos ejercen sobre nuestras vidas, pues antes les creíamos bienhechores porque nos prestaban dinero para gastar; hemos vuelto a tomar las calles en multitudinarias y reiteradas manifestaciones; hemos redescubierto el valor de lo público; hemos quitado la careta a los malos políticos, a los que se fueron y a los que han entrado; hemos replanteado los fundamentos de la democracia. En fin, hemos vivido intensamente, que hasta ahora era vivir a todo tren, y ahora es vivir abriendo los ojos, tomando conciencia y actuando. 

A mí también me han bajado el sueldo y soy mucho más pobre, pero miro el 2013 con optimismo. Creo que vamos a ser capaces de ver más la verdad del mundo en el que vivimos y volveremos la vista a los más pobres en vez de mirar a los ricos, como hacíamos en los años del boom inmobiliario; creo que vamos a ser capaces de regenerar valores como el altruismo y el servicio gratuito, virtudes ambas imprescindibles para la política de la polis (no sólo de los partidos); tengo por seguro que seguiremos luchando por un mundo más humano, por un estado al servicio de los ciudadanos, que no súbditos, por que la salud no sea un privilegio de ricos, por los ancianos, por los niños y los jóvenes, por las mujeres maltratadas, por los parados y los sin hogar, los que se han quedado sin casa con la crisis y los que no la tenían ni siquiera en los años “buenos”, en fin, a luchar por todos y cada uno de los que carezcan de lo necesario (que ya hemos aprendido que no es lo prescindible).

Estoy convencido de que crecerá la solidaridad, se incrementará el número de personas que saldrán a la calle a pedir justicia, y cuando consigamos remontar podremos decir: “no hemos perdido a ninguno, llegamos a la salida del túnel todos”. 

Y deseo que a la salida del túnel no nos dispersemos, que sigamos luchando por un mundo más justo, que miremos a los que menos tienen, de aquí y de allá y, una vez superada la crisis que ha afectado a los que no eran pobres, seamos capaces de sacar de la pobreza a los que viven en ella aunque la sociedad sea rica.

Feliz año nuevo.

Seguro.



sábado, 15 de diciembre de 2012

CARTA A LOS REYES MAGOS 2013



Queridos Reyes Magos:


Este año no he sido bueno del todo, aunque he de reconocer que lo he intentado, pero siempre me sale la vena… A ver si el año que viene lo consigo. De todas formas, como no quiero pediros nada que sea sólo para mí, seguro que el que yo haya sido más bueno o menos bueno, no os importará tanto.

Vosotros que sois reyes pero que plantasteis cara al poderoso Herodes, traednos integridad para no dejarnos engatusar ni comprar por los que mandan y valentía para plantarles cara.

Vosotros que, siendo reyes, os postrasteis ante un niño recién nacido en un pesebre, traednos la sensibilidad para estar al lado de los pobres, la pasión para defenderlos y la dignidad para no arrodillarnos ante nadie más.

Vosotros que siendo reyes no se os reconoce ningún territorio, traednos la inteligencia para pensar un mundo distinto, la grandeza de deshacer las fronteras y la fuerza para cambiarlo todo.

Vosotros que sois reyes, y aunque no poseéis grandes riquezas, traednos oro para repartir entre los necesitados, incienso para perfumar con solidaridad este mundo sin corazón y mirra para curar los cuerpos doloridos de los que padecen la injusticia y de los que luchan por la libertad.
Vosotros que sois reyes y no empleáis la fuerza, traednos un brazo enérgico para levantar a los caídos, para sostener a los enfermos y para abrazar a los tristes.


Vosotros que sois reyes del reino desde el que sale el sol y habéis venido a adorar a la fuente de la luz que ilumina a los seres humanos, dadnos lucidez para mirar la utopía, ojos abiertos para ver la esperanza y una sonrisa luminosa que alegre a los que no tienen consuelo.

Vosotros, que además de ser reyes, sois magos, llevad un abrazo de hermanos a todos cuantos sufren el hambre, la enfermedad, la explotación,… de parte de los que aún tenemos la ilusión de que el mundo sea más humano y la fe en que lo conseguiremos.


Por nuestra parte, nosotros, que somos vuestro “ejército”, intentaremos remediar todo lo que esté a nuestro alcance, y si no lo logramos, el año que viene volved a traernos lo mismo, que seguro que nos va a hacer falta.


Recibid un abrazo emocionado de quien siempre supo que los reyes no son lo padres, aunque nadie se lo crea.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

¿REFERENDUM SOBRE LOS RECORTES?



A estas alturas de la crisis, los que nos hemos interesado por su devenir, ya tenemos hecho un croquis (siempre provisional) de lo que ha sucedido y de lo que sucede ahora. No tengo tan claro que sepamos por dónde tirar ni mucho menos que estemos de acuerdo en lo que hay que hacer.

La solución que ha tomado una U.E. con una hipertrofia de Alemania, acreedora de todos nosotros, ha consistido en algo muy simple: decirle a los deudores que ahorren y que paguen; que paguen el capital y, por supuesto, los intereses que cada vez son más grandes.

Traducido al ciudadano esto quiere decir anteponer el ahorro a los derechos sociales arduamente conquistados. Es como si una familia tiene que gastar el 90% de sus ingresos a pagar deudas: ello implica menos ropa, menos calefacción, menos comida, etc. hasta rozar la miseria.

Son muchos derechos los que estamos cediendo a regañadientes: una educación de calidad, una sanidad universal, unos derechos laborales, un derecho a la tutela efectiva de los tribunales, etc.

Especialmente graves, por lo que significan desde el punto de vista jurídico y político, me parecen:

La Reforma Laboral: la gravedad de esta ley reside no tanto en la facilidad del despido, que por supuesto que es muy seria, sino en el cambio de modelo de mediación laboral: eliminada la negociación colectiva y vinculado el salario a la productividad implican la vuelta al sindicalismo vertical, es decir un cambio encubierto de la Constitución al modificar radicalmente la función que los sindicatos tienen asignada en la Carta Magna.

La reforma de la sanidad encauzada hacia el repago y hacia la privatización de la gestión de determinados servicios. Mientras que lo privatizado no afecte al núcleo duro de la atención sanitaria, médicos, enfermeros, auxiliares, camas hospitalarias, …no debería suponer un problema. Convertir el Sistema Nacional de Salud en un sinfín de empresas que anteponen el negocio a la calidad es cambiar el modelo constitucional de este sector, concebido para que todos seamos iguales en trato y tratamiento cuando necesitemos atención médica. Con el repago farmacéutico habrá personas que se vean en la dificultad de pagar sus tratamientos.

El repago judicial con las tasas de Gallardón es también un atentado contra el Derecho a la Tutela Efectiva al encarecer de manera injusta y clasista el uso de la Justicia.

En el fondo, asistimos, no como dicen algunos, a un atentado al Estado del Bienestar, sino a un asalto al Estado a secas, o si queremos, en el caso español, un atentado al “Estado Social y de Derecho”.

Puedo admitir, no sin patalear y sin echar espuma por la boca, que, coyunturalmente, por mor de las deudas y el déficit, temporalmente nos restrinjan los aludidos derechos consagrados en la Constitución, pero no puedo admitir que esos mismos derechos queden en entredicho estructuralmente, porque eso significa un cambio de modelo de estado.

La política de recortes, en la práctica, es la suspensión de derechos civiles y sociales, es como un estado de excepción, casi un golpe de estado pues provoca por vía de decreto y de avasallamiento cambios en la Constitución.

Si sometemos a referéndum, tal y como propone La Cumbre Social, la política de este gobierno basándose en que no cumple su programa, ¿qué puede suceder?

Lo más probable es que digan que no, porque ya sabemos que los que gobiernan, en general, son poco partidarios de la democracia. Siendo así, la iniciativa servirá para concienciar y para agitar. No está mal.

En el remoto caso de que dijeran que sí, tendríamos un problema más serio de lo que parece.

En primer lugar, probablemente, la misma mayoría absoluta que los votó les volvería a dar su aval. La derecha social está de acuerdo con los recortes, las privatizaciones o la limitación de la justicia. Sólo discrepan en la subida de impuestos.

En segundo lugar, si la política descrita más arriba está suponiendo una suspensión de la Constitución por la vía de los hechos consumados, si el referéndum bendice dicha política puede significar que consagra la pérdida cuasi definitiva de esos derechos.

Francamente, no estoy dispuesto a que se pregunte a nadie si quiere una sanidad pública, universal y “gratuita” (no repagada), si quieren unas relaciones laborales sin negociación colectiva, si quieren una justicia repagada y cara, etc. porque eso es una conquista de los ciudadanos en la que no podemos ceder ni un ápice.

No creo que el referéndum sea la solución. Creo que ésta ha de llegar desde los partidos de izquierda, que deben trascender la crítica y deben plantear alternativas realmente factibles que, contando con las dificultades reales, propongan medidas concretas de salida de esta situación sin dar ni un paso atrás, o por lo menos, que los que se den sólo sean provisionales. 

Pero para eso hace falta una renovación de la estructura representativa de los partidos, y eso ya es otro tema que dejo para otro día.

martes, 13 de noviembre de 2012

¿CÓMO NO IR A LA HUELGA?



La situación en la que estamos entrando en España y otros países de Europa no es nueva: es la misma que vivieron nuestros antepasados en los años previos a la II Guerra Mundial o la que padecen la inmensa mayoría de países del mundo, algunos de los cuales se ahogan en la miseria y la guerra.

Cada vez más parados, más personas sin hogar; cada vez menos calidad y cantidad de servicios públicos y su consecuencia, el crecimiento de la desigualdad y el aumento de los privilegios de los que se pueden pagar un seguro médico privado o un colegio de alto standing.

Cada vez más jóvenes que hacen las maletas, dejando atrás la lengua materna, la familia, los amigos para ver un sol mortecino que sólo produce destellos cuando se refleja en sus lágrimas de emigrantes en tierra extraña.

Cada vez más contenedores convertidos en despensas, Cáritas convertidas en almacenes de última moda y bancos de alimentos en liquidación de existencias por cierre.

Cada vez más negocios cerrados por falta de un mercado que jadea de cansancio y por exceso de cargas y de impuestos. Cada vez más polígonos desérticos, convertidos en territorio de la desesperación.

Mientras tanto, los ricos lo siguen siendo, pero ahora se han hecho extranjeros y hablan la lengua del paraíso fiscal; los directores de bancos expolian la caja con sueldos de latrocinio; políticos que colocan a familiares, amigos y lacayos en puestos de alto nivel y mayor salario.


¿Cómo no ir a la huelga? Soy profesor y no un mercenario de la enseñanza y no quiero que mis alumnos me vean entrar con la cabeza gacha avergonzado de lo que mi conciencia me exige y lo que el bolsillo izquierdo del dinero o el bolsillo derecho del miedo me impongan. Quiero que me vean en la puerta con la cabeza bien alta, con el orgullo que da el saber que se hace lo que se debe.

¿Cómo no ir a la huelga si soy profesor de Religión y les enseño a mis alumnos cómo Moisés, el gran subversivo de la historia, envió contra el faraón hasta diez plagas para que liberara a los esclavos? Cómo no ir a la huelga si anuncio al Dios de los pobres, al Jesús que decía “Bienaventurados los pobres” y “Ay de vosotros, los ricos!”.

¿Cómo no ir a la huelga si soy ciudadano, y quiero seguir siéndolo, y no súbdito? ¿Cómo voy a tolerar las imposiciones del poder si soy libre?

¿Y cómo no ir a la huelga si soy persona? ¿Cómo puedo consentir que nos traten cada vez más como números y que nos valoren por lo que producimos y no por lo que somos?

Finalmente, ¿Cómo no ir a la huelga si tengo dignidad y aún me queda vergüenza para mirar a la cara de mis hijos y decirles que estoy dispuesto a luchar por mí, por ellos y por todos?

No me lo perdonaría.

Pero estoy dispuesto a perdonar a aquellos que no irán a la huelga y se aprovecharán de nuestro esfuerzo y de nuestro salario, lo que no sé es si se perdonarán ellos.

viernes, 26 de octubre de 2012

LOS BANCOS MATAN



Hoy hemos tenido conocimiento de que un hombre se ha quitado la vida antes de ser desahuciado.

Es la lágrima que colma el vaso rebosante de llantos, de sufrimiento, de angustia por no poder cobrar, por no poder pagar.

Pagar a un banco una cantidad desorbitada, si actualizamos los precios de la vivienda.

Lo que antes costaba cien, hoy vale cuarenta, pero el banco pide ciento sesenta, porque hay que incluir los intereses.

Te quitan la casa con ayuda de la justicia y de la policía y luego te quieren hacer pagar la diferencia entre el precio en el que el banco venderá, que será por cuarenta, y los ciento sesenta.

Te quedas en la calle para ahora mismo y para los próximos veinticinco años.

El banco no es nadie, el banco es una maquinaria automatizada de ganar dinero, porque nunca pierde y si lo hace tenemos que pagarle.

El banco no entiende de personas, para él un desahuciado es un obstáculo eliminable. El banco no ve, no oye, no siente. Sólo calcula.

Cuando encuentra uno de esos obstáculos que no pagan, llama a la justicia y ésta envía a la policía a “fumigar”. Si se encuentran al “enredo” muerto, trabajo que se ahorran.

Pero quienes firman las ejecuciones de las hipotecas son personas que trabajan en el banco; quienes ordenan los desahucios son personas que trabajan en un juzgado; los que van a echar a los “obstáculos” son personas que trabajan con casco y porra.

Si les preguntas uno a uno, te dirán que están asqueados de generar tanto sufrimiento humano. Más de uno se irá a casa con el estómago en la garganta.

¿Cómo es posible que hayamos dado tanto poder a algo que no es nada? ¿Cómo es posible que ese almacén de nuestro dinero nos domine y tiranice hasta el punto de hacernos esclavos para los próximos veinticinco años y que para que no nos quite nuestro dinero tengamos que darle más dinero?

¿Cómo no nos negamos a ejecutar hipotecas, a dictar desahucios, a echar a golpe de porra a los pobres a la calle?

Y todo para que luego todo eso que nos quitan se lo traspasen a un “banco malo” al que se lo venderán por un 15 % de su valor de tasación.

¿Y no sería mejor que renunciaran a los intereses y sólo reclamaran el capital? La cuota se volvería asequible para muchos, y al fin y al cabo no provocarían tanto sufrimiento.

¿Pero hay alguien en el arco parlamentario que tenga cojones a plantear una reforma de la ley hipotecaria?

Hoy, el hombre que ha sido ahorcado con la soga del banco, la silla del juzgado, el empujón de la policía y el silencio de cuantos callamos, ha cargado sobre sus hombros con todos los pecados del mundo: el pecado de la injusticia, de la insensibilidad, de la avaricia, del mirar para otro lado; y no ha podido con ellos.

Ruego a Dios que lo tenga en su seno, que le haga compartir la mesa de los que han muerto por la JUSTICIA, la mesa de los bienaventurados, la mesa de las víctimas y de todos los que se solidarizaron con ellas, la mesa de la comunión de los santos.

Vaya para él, para los que mandan los desahucios y para nosotros la canción de Bob Dylan:

How many times must a man look up
Before he can see the sky
How many ears must one man have
Before he can hear people cry
How many deaths will it take
till he knows
That too many people have died

The answer, my friend, is blowing in the wind
The answer is blowing in the wind

jueves, 4 de octubre de 2012

LA DEMOCRACIA EN JUEGO


Cuando tras la caída del Muro de Berlín y de la antigua URSS George Bush padre dijo “vamos a hacer un nuevo orden mundial”, todos entendimos que se refería a que ya no habría dos sistemas alternativos en lo político y lo económico, y la guerra fría dejaría de existir. Era el culmen del “Pensamiento Único”, el famoso “Fin de la Historia” de Fukuyama y su alter ego pseudo crítico situado en la esquina sin aristas de la “Postmodernidad” que le daba la razón más en una pose estética que de calado filosófico.

Era el triunfo de la democracia liberal frente al Comunismo. Ya desde la Segunda Guerra Mundial el socialismo se había hecho socialdemócrata y nadie con un mínimo de principios defendería en adelante cualquier tipo de dictadura fuera del signo que fuese.

Con todo, la democracia liberal, encarnada en la diversidad de partidos políticos resumida en las tímidas derecha e izquierda y salpicada de pequeñas gotas verdes y rojas de formaciones excéntricas (entiéndase esta expresión en el sentido etimológico: fuera del centro), representaba el valor del pluralismo, de la libertad y de la corrección de desigualdades concretado todo ello en lo que se llamó el “Estado de Bienestar”.

En las sociedades occidentales, decir estado de bienestar era sinónimo de democracia. ¿Cómo pensar en un estado democrático que consintiera que sus ciudadanos no gozasen de educación, sanidad, pensiones, etc.?

Posiblemente ni Bush padre preveía lo que iba a suceder en esta crisis financiera. Crisis que se ha llevado de un plumazo, no ya la justicia social, que no ha existido nunca ni existirá, sino el Estado del Bienestar, y con él la democracia.

Los gobiernos que hemos elegido se ven en la tesitura de gobernar contra el pueblo que los votó y a favor de los que ya son muy ricos porque el poder lo tienen los que se han quedado con el dinero acuñado con nuestro PIB. Por esta tesitura ya han pasado y siguen pasando la mayoría de los países pobres. Por eso sus democracias son tan débiles.
 
Como se verá, si nos quitan el Estado de Bienestar para pagar prioritariamente a los que nos prestan, nos quitan la democracia tal y como la conocemos hoy.

Mientras tanto, los partidos políticos siguen discutiendo como si todo siguiera igual; sus militantes siguen enredados, como siempre, en conspiraciones para ocupar cargos y puestos, como si nada hubiera cambiado.

Las manifestaciones de DRY, 15 M, 25 S son altamente corrosivas porque cuestionan, no sólo el capital, sino el sistema de partidos que, después de habernos conducido al desastre, quieren perpetuarse en el poder aunque sea haciendo lo contrario de aquello para lo que fueron elegidos. La corrosión puede socavar la democracia y abre las puertas a un populismo peligroso.

O los grandes partidos dejan de entretenerse en el simple marketing electoral y en las luchas para ver quiénes ocupan los cargos y se empiezan a dedicar a crear tejido social solidario, a poner al servicio sus maquinarias para fomentar el empleo y la inversión, a abandonar la política del slogan por la formación de los ciudadanos, por la participación abierta, o si no hacen esto nos están poniendo en riesgo a la sociedad civil, que, falta de liderazgos organizados, puede buscar fortuna en experimentos no siempre positivos.

Pero me temo que no: por lo que veo a mi alrededor unos y otros ya están estableciendo posiciones para ver quiénes serán los amos del partido de cara a las próxima elecciones municipales y autonómicas. No han entendido nada y no lo entenderán hasta que suceda algo sonado. En fin, paciencia.




domingo, 23 de septiembre de 2012

ALCANTARILLA INDEPENDIENTE

CRÓNICA DEL PLENO MUNICIPAL DONDE SE DEBATÍA EL PROBLEMA DE TRANSPORTE PÚBLICO


El viernes asistí por primera vez a un pleno del Ayuntamiento de mi pueblo, Alcantarilla. Ya sé que debería haber acudido con frecuencia como ciudadano responsable y preocupado por lo que pasa a su alrededor, pero...

El caso es que dicho pleno era extraordinario solicitado por el grupo socialista con un único punto: que la corporación municipal haga lo necesario para mantener los servicios de las líneas de autobuses 27, 38 y 44 en las mismas condiciones que hemos venido disfrutando hasta ahora y a precios asequibles.

El portavoz socialista, José Antonio Sabater, expuso sus razones aportando documentación e instando a todos los grupos políticos, incluido al Popular, a sumarse a la iniciativa de defender los intereses de los vecinos de Alcantarilla. Apoyaron los de IU y del CDL.

Entonces intervino el portavoz del grupo popular, Juan José Gómez. Le tocaba una tarea difícil: hacer ver lo blanco negro. No era la primera vez ni será la última. En un lío de frases incomprensibles desde la pajarera en la que me encontraba, entre smartphones de compañeros de partido pasando de él más interesados en el whatsapp, le dio por hablar de los precios del gasaoil, de las circunstancias macroeconómicas, de que el servicio se mantenía con otra frecuencia, que si tal que si cual. Todo para hacer ver que los que piden que se  mantenga el transporte público sólo buscan manipular y que ellos, los que consienten que nos quedemos con el bus más caro y más escaso de toda la región, son los que defienden los intereses de los ciudadanos.

Responde nuevamente el proponente y le hace ver que si la actitud que ha mostrado en el pleno era la misma que manifestó cuando fue a negociar con la empresa, estaba claro por qué nos quitaban los autobuses.

Cuando el portavoz Popular va a contrarreplicar, entra en escena en un "dejadme solo" el Excelentísimo Sr. Alcalde de Alcantarilla, Don Lázaro Mellado. En una actitud heroica echa sobre sus hombros el peso de la argumentación y en un alarde de altura política pasa de jefe del gobierno municipal, a portavoz de la oposición de la oposición.

Qué magnífica la intuición digna del mismo Hegel y su dialéctica, esa obra del devenir histórico por la que el gobernante se hace oposición y se opone a sí mismo oponiéndose a su oponente y haciendo que dé explicaciones quien con todo derecho las pide.

Qué ironía más fina cuando, usando las metáforas más audaces dignas del mismísimo Quevedo, llama la atención al pleno sobre la escasez de vista de uno de los concejales de la oposición, el mismo que le pedía que se dejara de su prolijo discurso rico en imágenes poéticas, el mismo que le decía "al grano". Qué osadía, que imprudencia, qué falta de pudor, decirle al mismísimo Cicerón del Río Segura que abandone su catilinaria contra la oposición.

Si Valle Inclán lo hubiera conocido, no habría dudado en poner en boca de su personaje Max Estrella su admiración, no por Castelar, sino por nuestro excelentísimo "munícipe por antonomasia" (Amanece que no es poco)

Qué hondo sentido de estado al negar lo que necesitan los ciudadanos en pro de salvaguardar el Ayuntamiento que preside.

Qué ágil regate al no dejarse embaucar por quienes le acusan de haber generado una deuda con la EPT de más de 4 millones de euros: maledicentes que sólo quieren desestabilizar.

Mi júbilo llegó al éxtasis cuando, tras decir valientemente que la culpa era de Zapatero, dijo que eran "tiempos de mantener", y lo repitió, "de mantener" el servicio pero con otras frecuencias de paso. De haber tenido en mis manos un manojo de rosas, las habría arrojado a sus pies al grito de "bravo".

Salí contento, emocionado, satisfecho y orgulloso de mi alcalde que tanto vela por mis conciudadanos y maldije para mis adentros a la pérfida oposición que quiere que me salga el billete más barato y que tengamos un buen transporte público. "¡Antisistemas!" grité para mis adentros.

Bajando las escaleras suena mi teléfono. Descuelgo y es mi hijo que acaba de llegar a la Arrixaca a hacer las prácticas y me dice que han puesto un letrero en el 27 que a partir del 1 de octubre se suprime el servicio.

Enhorabuena, Cicerón del Río Segura, Castelar del Reguerón, Hegel de la Voz Negra, por dejarnos casi aislados por carretera. 

Lo próximo, declarar la independencia de Alcantarilla.

martes, 21 de agosto de 2012

LA HORA DE LA SOCIEDAD CIVIL

Hoy he leído en la prensa digital  que Cospedal va despedir al 80% de los interinos que trabajan para la Comunidad de Castilla La Mancha. Leo la noticia y me quedo perplejo ante mí mismo por la mezcla de preocupación y de indiferencia que se ha instalado en mi conciencia, que se va acostumbrando, como se resigna uno a un mal inevitable, a un inercial resultado de las leyes inmutables de la naturaleza.

Quienes tienen dinero y, por ello, disponen de información, huyen despavoridos hacia aguas más tranquilas, aunque tengan que pagar para que les protejan su capital de la más que previsible inflación.

Quienes nos gobiernan están tan desorientados que no saben si arrojarse a la espada de las recomendaciones, más bien imperativos categóricos, de la UE o tropezar contra la pared de una sociedad que al principio resistía ante cualquier despido y hoy ruega negociar para que los despidos no sean tantos.

¿Y qué puede hacer la oposición? Los que no han gobernado nunca hacen el discurso romántico de una revolución en la que ya no creen, aunque hay que agradecerles que sean la resistencia para que no nos acostumbremos a que siempre paguemos los mismos.

La oposición que ha gobernado, se debate entre el discurso de izquierda en lucha para contentar a su electorado y la responsabilidad de quien hasta hace unos meses se encontraba con problemas idénticos, 


No hay dinero. El que nos dejan es muy caro y el que nos dejarán será tanto que lo estaremos devolviendo décadas.

Los servicios públicos se deterioran a pasos agigantados, las instalaciones deportivas, los parques,las carreteras, los centros de enseñanza y edificios del estado en general muestran la decadencia de un país que no supo modernizarse desde sus raíces.

Poco podemos esperar de los que nos gobiernan, poco podemos anhelar de los que nos gobernarán; nada podemos esperar de los ricos.

Ha llegado el momento de la sociedad civil: no es la hora de pedir, sino de ofrecer; no es la hora de regalar, sino de invertir; no es la hora de contemplar cómo se deteriora nuestro entorno y de quejarnos a los que nos dicen "no hay dinero", es la hora de aportar lo que cada uno tenga, de generar redes de personas que monten empresas, que pongan en funcionamiento fábricas paradas, que reparen colegios, mantengan parques...

Con una mano tenemos que sostener el país y con la otra hay que alzar el puño de la resistencia, para no perder lo que nos diferencia de la barbarie y que ha hecho de Europa un referente de humanidad, de libertad, de justicia.

Se acerca septiembre y todos tenemos miedo de lo que se avecina. Cambiemos el miedo por arrojo, la desesperación por proyectos y la soledad por acciones colectivas.

Se acerca septiembre y tengo muchos proyectos.

domingo, 8 de julio de 2012

SER DE IZQUIERDAS, SER DE DERECHAS

Dice mi amigo Bernardo, y con cierta parte de razón, que la izquierda y la derecha son las alas que el capitalismo utiliza para alzar el vuelo. Digo que tiene razón porque en el primer mundo la clase obrera se subió al tren del industrialismo y del bienestar capitalista y ahora, en Europa, la echan a patadas.

Sin embargo, me resisto a pensar que no hay diferencia entre izquierda y derecha. Ya sé que por la vía de los hechos, el comportamiento de muchos políticos de izquierda se parece mucho al de los de derechas; al revés se da muy poco. Yo también soy de los que creen en la humanidad, en que lo importante es la persona, pero para nuestra desgracia, esta ficción, este juego es necesario para no caer en la dictadura de los fascismos, esos regímenes ultraderechistas pero con idearios de izquierdas, o el gobierno de los tecnócratas que dicen no tener ideología pero siempre acaban jodiendo a los obreros, a los autónomos y a los pobres.

Por todo esto y fundamentalmente para no perderme yo, quiero exponer lo que a mi juicio marca las diferencias entre la izquierda y la derecha:

Ser de derechas es reconocer que el ser humano es egoísta y la suma-resta de egoísmos llevará al equilibrio.
Ser de izquierdas es no renunciar a que los seres humanos podemos hacer cosas buenas por los demás desinteresadamente.

Ser de izquierdas es buscar la justicia universal, es luchar por los derechos de todos, es no creer en las fronteras;
Ser de derechas es supeditar los derechos a las posibilidades económicas y las fronteras a la acuñación de moneda.

Ser de izquierdas es tener siempre en el horizonte la utopía, mirarla con un ojo a ella, con el otro a la realidad efectiva y con las manos modelar la sociedad para que no haya quienes sufran la miseria.
Ser de derechas es bendecir el actual sistema como "el mejor de los mundos posibles" (Recomiendo la lectura de Voltaire).

Ser de izquierdas es anteponer el ser humano por encima de cualquier otra consideración.
Ser de derechas es anteponer el dinero por encima de cualquier persona, animal o cosa pensando que así se beneficiará finalmente a las personas.

Ser de izquierdas es estar siempre del lado y al lado de los pobres, de los explotados, de los oprimidos y de los dominados.
Ser de derechas es creer en el clasismo como mecanismo de progreso.

Ser de izquierdas es creer en la democracia como gobierno del pueblo.
Ser de derechas es creer en la democracia como sistema que sirve para que prospere el capital.

Ser de derechas es dar de comer copiosamente a los ricos para que caigan muchas migajas de sus mesas. (Eso decía Jesús en su parábola de "El rico y Lázaro", que está en el evangelio según San Lucas)
Ser de izquierdas es buscar un mundo de la riqueza compartida.

Ser de izquierdas es intentar cambiar la estructura económica que rige nuestro mundo.
Ser de derechas es, ante situaciones de crisis, profundizar en la estructura del capitalismo.

Ser de izquierdas es lo contrario de ser un trepa, de un vividor de la política, de un cultivador del enchufe.
Ser de derechas, debería coincidir en esto con el ser de izquierdas, pero no lo hacen. Tampoco lo hacen muchos y muchas de izquierdas.

A veces la derecha es más eficaz para solucionar problemas, pero deja por el camino mucho sufrimiento.
A veces la izquierda, a base de utopía futura se olvida del hambre presente.

Ser de izquierdas es estar en contra de cualquier dictadura y en eso deben coincidir con los de derechas.

Por ello no puedo asumir el régimen soviético, ni el cubano, ni el chino, ni el batasuno, como no puedo tolerar el nazismo, el fascismo ni el nacional catolicismo.

Yo me hice de izquierdas porque soy cristiano, aunque entiendo que haya otros cristianos que sean de derechas.

En definitiva, para mí, ser de izquierdas es ser humano, solidario, coherente, servicial, subversivo y utópico.

Ya sé que es difícil de conseguir personalmente, pero más difícil es encontrar a un partido que sea de izquierdas, un partido democrático, igualitario, transparente, insobornable, sin trepas, sin personas que se enriquecen con la política.

Por todo ello, el pueblo soberano tiene toda la razón cuando exige más a la izquierda que a la derecha, porque es más bonito el proyecto, porque ilusiona a mucha gente desesperada. Y cuando falla, la desilusión que genera es proporcional a las esperanzas que despertó.

En las circunstancias actuales hace falta más izquierda, sobre todo al interior de los partidos denominados de izquierda.




domingo, 24 de junio de 2012

¿CAPITALISMO DE IZQUIERDAS?

Se acercan buenos tiempos para la izquierda. Ya sé que más de uno o de una dejará de leer esta entrada y dirá: "¡otro gilipollas!.


Insisto y me explico: el hundimiento del sistema financiero internacional que ha provocado y, a la vez, ha sido la consecuencia de esta crisis en una espiral sin fin, ha pretendido demostrar que remar a favor del liberalismo económico nos llevaría a salir del remolino, pero en realidad amenaza con llevarnos río abajo hasta la catarata de la paralización económica.


El discurso de que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades se ha mezclado con el discurso de que ahora es necesario vivir por debajo de nuestras necesidades. El recorte social, la caída del empleo público, el recorte de derechos y de salarios se ha tornado imprescindible para que los invisibles y omnipresentes "mercados" nos dejen dinero para seguir funcionando. Un dinero que hemos fabricado los países con nuestro producto interior bruto y que ahora está en manos de vaya usted a saber quién.


Pero algo está cambiando: el mismo liberalismo que abogaba por la austeridad ha caído en la cuenta de que ésta nos lleva a la caída del consumo y ello representa la paralización mundial de la producción, incluso de los países emergentes, que son los que están recibiendo masivamente las inversiones del capital ávido de beneficios rápidos y fáciles.


Dicho de otra manera: no es bastante que los ricos gasten y compren; es necesario que las grandes masas de obreros tengan dinero en el bolsillo para poder consumir. La preocupación de los Estados Unidos y de las economías emergentes es que la economía internacional se colapse como consecuencia de la recesión europea. Por eso, tras la reunión del G-20, se ha acordado dedicar el 1% del PIB de Europa, unos 130.000 mill. €, a estimular el crecimiento.


De la crisis del 29 se salió con las políticas Keynesianas de estímulo de la economía. La posguerra mundial se superó con socialdemocracia.


Parece que ahora el propio sistema liberal dará temporalmente la razón a la izquierda por conveniencia, estrictamente por conveniencia, por mor del "bendito egoísmo", motor de la economía en el capitalismo. 


Como no va a ser por convicción ética ni por justicia, esta concesión a la izquierda no conllevará ningún cambio de la estructura, simplemente quedará integrada dialécticamente en la inexorable marcha del sistema liberal.


Tanto sufrimiento no ha servido para cambiar el tinglado, sólo para reforzarlo. Por el camino nos hemos dejado derechos que nos hacían más humanos, muchos han sido desahuciados de sus viviendas, otros muchos no podrán ponerse prótesis de rodilla, por ejemplo, por no poder pagarla, miles de jóvenes se descolgarán del sistema educativo al no ser atendidos personalizadamente...


¿Qué tendrá el sistema capitalista que integra a la izquierda contraria a él como momento necesario de su evolución?


¡Cuántas cosas tenemos que revisar desde la izquierda par dejar de ser un juguete en manos del capital! ¿Cuándo dejaremos de ser cómplices del sistema? ¿Cuándo recobraremos la perspectiva internacional? ¿Cuándo recuperaremos la IZQUIERDA, esa que es mucho más que los partidos de izquierdas?

miércoles, 13 de junio de 2012

LA PERVERSIÓN DE LA DEMOCRACIA


Parece ser que hoy los grupos parlamentarios, a excepción del PP, han solicitado la comparecencia del presunto presidente del gobierno a cuento de la “línea de crédito” de 100.000 Mill.€. Naturalmente sus partidarios han votado en contra: en contra de los otros grupos y en contra de lo razonable.

No es la primera vez, ni desgraciadamente será la única, en que sus señorías votan contra la Razón (me permito, con todas las precauciones que la crítica filosófica me impone, usar el término en mayúscula para referirme a la Razón Ilustrada, esa fue cuna de la democracia moderna).

Con mucho pesar recuerdo cuando, aún no hace un año, decidieron modificar la Constitución de espaldas al pueblo español y soberano, siguiendo “los dictados” de instituciones foráneas.

Es en estas numerosas ocasiones en las que se ve con claridad que lo que cuenta en el Congreso de los Diputados no es el discurso cargado de contenido para convencer, no es la Razón, ni siquiera la conciencia (si es que ésta aún tiene un hueco entre los escaños). Lo que cuenta es la mera suma de votos. Para acabar así, mejor sería reducir los representantes del pueblo en proporción a los representantes que tienen ahora los diferentes grupos parlamentarios o depositar en las manos de un solo hombre o mujer todos los votos del grupo que ahora presiden. Nos ahorraríamos mucho dinero y mucha sin razón.

¿Cuál es el problema? El problema que se plantea es: ¿son los parlamentarios los representantes del pueblo español o son los representantes de los partidos?

Sobre el papel, son lo primero. En realidad son lo segundo.

Los partidos, por tanto deberían ser el instrumento que garantizara que la voluntad de esa parte del pueblo español que piensa como cada uno de esos partidos, llegara lo más intacta posible al poder legislativo y allí hacerla oír por encima de intereses del ejecutivo o de la dirección de cualquier grupo parlamentario.

Pero los partidos no cumplen esa función. Más bien al contrario: en vez de ser permeables a la sociedad, se cierran a ella y entran en discusiones por ver quién mandará en la maquinaria de su organización y terminan mandando, no los que mejor conocen y pueden representar lo que la gente quiere, sino los que han tenido más habilidad para situarse por encima de los demás, rodeados de una turbamulta de “lacayos”, como decía el otro día un amigo, que con el pico abierto esperan conseguir prebendas y favores personales o familiares.

Así se entiende que luego, en el parlamento, los diputados voten lo que dice el partido y no lo que manda la Razón, porque su cargo de diputado se lo deben al partido que los ha colocado en la parrilla de salida, ya que saldrá elegido vote el 90% o el 10% del censo.

Con semejante perversión de la democracia sólo podemos esperar lo que nos pasa; que los presidentes de gobierno hagan lo que se les antoja o lo que les obligan aunque vaya en contra de sus principios o, lo que es peor, en contra de sus votantes.
O cambiamos los partidos por dentro o nos cargamos la democracia.

sábado, 9 de junio de 2012

EL RÉGIMEN VALCARCELISTA


Hoy he podido oír con mis propios oídos, cómo en su tono habitual, Valcárcel decía, con un desahogo extraordinario, que salimos a la calle a protestar porque se aumentan las ratios profesor-alumno, que nos quejamos porque en una clase de 25 alumnos van a entrar 26 o 27. Y dice el Sr. Presidente que “la calidad de la educación no se circunscribe a que haya más alumnos por aula o que los profesores trabajen dos horas más” y que por ello no se va a resentir el sistema.

Nunca me había sentido tan inútil. De decir eso a decretar que los profesores somos innecesarios hay sólo un paso. Como es natural todo el mundo sabe que un profesor es un guardia de seguridad que se pone en un aula con un motón de niños y niñas, tantos como físicamente quepan, y cuida de que no se maten; por eso no es necesario hacer nada más, ni atender a los padres cuando vienen al centro; ni corregir libretas, trabajos y exámenes; ni tener reuniones de coordinación; ni atender a la diversidad de los alumnos que tenemos, algunos con necesidades especiales; ni presentar programaciones y memorias... Todo eso es inútil. Total, el que sea listo no necesita maestro y el que sea tonto o inútil, ya para qué.

La calidad de la educación, a lo mejor, no se resiente porque el profesorado, en general es muy profesional y antepone sus alumnos a cualquier otra consideración. Lo que se sí se resiente es la calidad de la política y de los que nos dirigen.

Valcárcel miente a sabiendas, porque él ha sido enseñante; Valcárcel ofende a la inteligencia, sobre todo de los que tienen a sus hijos con dificultades de aprendizaje; Valcárcel insulta al profesorado a los que quiere convertir en polis de guardería y cuantos menos mejor; Valcárcel falta al respeto a todos y todas los que se han manifestado en contra de los recortes compulsivos y mal atinados del gobierno que él preside.


Y es que el problema reside en que, a base de obtener mayorías demasiado absolutas durante tantos años, su gobierno se ha convertido en un régimen y la democracia que preside, en un totalitarismo paternalista y despótico que ve en la discrepancia a su política una sinrazón o la pataleta de unos hijos desagradecidos. Debería tomarse unas vacaciones.

Haga lo que tenga que hacer, pero, por favor, no nos tome por tontos.

domingo, 27 de mayo de 2012

¡QUE SE ACABEN ESTAS FIESTAS!

En el momento de escribir esta entrada, aún no han terminado las fiestas de Alcantarilla y ya estoy saturado.

Cualquiera que no sepa de qué va, pensará que el programa de festejos ha sido tan apretado que me encuentro agotado de tanta actividad. Nada más lejos de la realidad.

Ciertamente éstas han sido las fiestas más austeras de la historia de los últimos 30 años. Pero ¿está reñida la austeridad con la calidad? ¿es contrario el ahorro a la diversión?

Claramente NO.

En los últimos diez años hemos podido ver cómo a golpe de talonario o de crédito se han llevado a cabo grandes fastos: conciertos a la última; teatro gratix total; fuegos artíficiales a ritmo de la música. etc. Eran los años en los que se encendían los cohetes con billetes de 50€. Si encima había elecciones, el programa de fiestas se convertía en propaganda electoral en un dispendio de recursos económicos y humanos digno de los mismísimos faraones. Como se dice en mi pueblo, "con buen pi... bien se jo..."

Sin embargo, todo ese dinero dilapidado en un boato efímero, se ha ido disipando al mismo ritmo que se ha desinflado el ego del concejal del ramo.

En vez de invertir todos esos recursos en hacer que en Alcantarilla haya más actividad cultural, en vez de apoyar a la banda de música, de generar actividad popular, de favorecer grupos de teatro, grupos musicales jóvenes, ... se ha optado por el pan y circo gratix total para los ciudadanos.

El resultado es que cuando llegan las fiestas de las rebajas, como han sido éstas, les da por traerse a unos cuantos ralladiscos y les pagan poco en comparación con lo que se gastaban antes, pero aún así hasta un céntimo sería demasiado.

Nuestros responsables políticos han convertido las fiestas de este año en un monumento al macarreo, en el botellón consentido a pie de pista, en la bronca como modo de pasarlo bien y la pelea como mayor atractivo.

No se puede hacer peor.

Tendremos que sacar nuestras fiestas adelante. Frente a la austeridad, creatividad; frente a los "fichajes de lujo", producción propia; frente al protagonismo de ningún magno concejal, participación de los barrios y apoyar a las peñas para que hagan de sus actividades un instrumento para animar al resto de los ciudadanos; frente al garruleo, cultura; frente al abuso del alcohol, protagonismo de los jóvenes.

Pero para eso hay que trabajar todo el año y hay que tener vocación de servir a los ciudadanos, y no sé yo si habrá muchas ganas.

miércoles, 9 de mayo de 2012

MONEY FOR NOTHING (o la espiral del dinero)


La acuñación de moneda ha sido uno de los signos de soberanía de una nación. Sólo quien regentaba el estado podía emitir moneda porque ésta era la representación simbólica de la riqueza medida físicamente en toneladas de oro. El oro, en sí mismo, no vale nada. No se come, no abriga. Su verdadera utilidad es por su conductividad para la energía eléctrica o para hacer fundas de muelas y cosas así. Pero no vale lo que realmente se valora.

El oro ya no es lo que respalda la moneda de un país. Ahora es el PIB. ¿Y qué es el PIB? La producción de un país en un año valorado en dinero. ¿Cómo se cuantifica, por lo tanto, la riqueza de un estado? Por el dinero. ¿Qué dinero? El que representa el PIB que se mide en dinero.

El dinero es útil. Es más cómodo cambiar billetes por cosas que cosas por cosas. Volver al trueque, cambiar mesas por gallinas, coches por casas o huevos por jabón resulta engorroso, sobre todo si consideramos que muchos de los productos que adquirimos vienen del extranjero y muchos de los que vendemos van al extranjero.

La utilidad del dinero como instrumento que agiliza el comercio es indudable. Pero se produce un cambio de perspectiva: porque como el dinero resulta útil para adquirir cosas, y como todos queremos más cosas, entonces lo que necesitamos es más dinero.

La consecuencia es que el dinero se convierte en el bien a conseguir y la producción de cosas útiles se lleva a cabo para obtener más dinero. Ya no es éste el que representa a las cosas, son éstas las que representan dinero. Por eso se hace necesario producir cosas cada vez con menos costes económicos para que la ganancia monetaria sea mayor. Para ello se cierran fábricas y se reabren en países más pobres, donde se conforman con una paga inferior y los márgenes de beneficio son mayores.

Pero no basta con eso, porque como lo que vale es únicamente el dinero, el que obtiene más beneficios no es el que produce, sino el que tiene mucho dinero. Sólo por tenerlo y por guardarlo en un sitio te dan más dinero.

En situaciones de crisis, los que tienen el dinero no buscan producir para ganar, sino guardar y esconder lo que tienen y lo guardan en unos sitios que se llaman paraísos fiscales, que son una especie de países que viven de guardar dinero a los ricos.

Pero el siguiente paso es que ni siquiera el dinero existe. Sólo existen señales digitales que representan movimientos de sumas intangibles de dinero que pueden levantar o un hundir un país.

La gente habla de millones de euros como si fueran bolsas de pipas. Yo creo que no existen.

Conclusión, el dinero es un dios falso. Primero porque no es un dios, es un medio. Segundo porque no es nada de verdad, útil, tangible.

Yo devaluaría el euro en un 50%. Verías como emergería el capital oculto en los paraísos fiscales. ¿Pero a que no hay huevos?

No se puede servir a Dios y al dinero.

martes, 1 de mayo de 2012

LA INMORTALIDAD (Vanidad de vanidades)


Conozco a quienes se muestran ufanos de sentarse al lado de una persona a la que consideran importante y luego presumen de ser amigos de…

Conozco a los que se creen importantes porque tienen muchos de esos ufanos que les lavan la oreja con tal de que les den unos minutos o unas horas de gloria, o unos años en un sillón de esos importantes en torno a los que se reúnen tantos ufanos (afanaos, que así se dice en la huerta).

Conozco a los que, llevados por su obsesión por ocupar un cargo en el que sobresalir, hacen planes para poner a su servicio a las personas que verdaderamente valen para ese puesto.

Conozco a algunos que valen que dejan de valer porque asienten gustosos, aunque también conozco a los que se niegan, y aunque incrementan su vaporosa valía, sufren la condena del ostracismo (Exclusión voluntaria o forzosa de los oficios públicos, a la cual suelen dar ocasión los trastornos políticos.)

Conozco a los que se hacen la foto en el momento oportuno, por ejemplo, en una manifestación, aunque sea la primera en la que participan en años.

Conozco a los que hacen las fotos, a los que las celebran, a los que dicen envidiarlos y a los que los envidian.

Conozco a los descarados, los que con tanto desahogo, afirman o niegan proposiciones sin atender a su verdad o falsedad, sino según convenga dependiendo del tiempo, el lugar y, sobre todo, ante quién, contra quién o a favor de quién se dicen.

Todo eso lo conozco, y no tiene otra causa que el afán de eternidad: querer sobresalir, ser importante, ser recordados, sentirse grandes, perdurar en el tiempo, pasar a la historia, incluso después de muertos.

Es cierto que algunos son recordados más allá de su tiempo, incluso durante milenios. Hay quienes se momificaron y legaron sus cuerpos, o sus residuos, a la posteridad.

La Vía Láctea. Hasta ella un día desaparecerá.
Pero por muy larga que sea su pervivencia, no es eterna. Ni siquiera el universo lo es. Al menos eso dice la Teoría del Big Bang.

¿Qué es el flash de una foto, por muy importante que sea el personaje retratado, comparado con  nuestro Sol y con los billones de estrellas que nacen y mueren constantemente?

¿Qué es un discurso aplaudido, qué es un sentarse al lado de alguien “importante”, comparado con la Vía Láctea, y como ella, 100.000 millones de galaxias, generándose y destruyendo en un fluir incesante que un día cesará?

Incluso aunque consiguiéramos perdurar momificados durante miles de años, dentro de unos 4500 millones de años el Sol habrá dejado de alumbrar y la Tierra habrá desaparecido.

Todo es “atrapar vientos” dice Qohelet.

No, la inmortalidad debe consistir en otra cosa. Para mí que los que hacen como he dicho, se desintegran antes que otros, incluso en vida.

Seguiré meditando a ver si encuentro respuestas, seguiré intentado creérmelas.

jueves, 19 de abril de 2012

EL FRENESÍ RECORTADOR


Frenesí, según la Real Academia de la Lengua, es “delirio furioso”.

La actual crisis económica que se ha transformado en la crisis de la deuda, ha dejado a España y los españoles sin dinero, sin soberanía y sin esperanza.

El FMI sugiere lo mismo que lleva recomendando desde hace décadas: recorte del gasto, reducción de los costes sociales y déficit 0. Debería llamarse Fondo Monetario Internacional y Liberal o Ultraliberal. Estas medidas lo mismo valían para Argentina, que para Etiopía que para Europa.

Angela Merkel, nueva dama de hierro oxidado, descendiente por vía directa de Atila o de su caballo, lleva a Europa a la misma decadencia que su aspecto demodé.

En España le han salido fanáticos seguidores de su estrategia del equilibrio presupuestario cuando éste tiende a cero. En su frenesí recortador han iniciado una orgía de despidos, repagos y subidas de tasas.

El rico sigue siendo rico, o incluso más, la clase media paga y repaga con menos cobros, los que están al borde, al abismo, y los pobres, a la nada.

Qué más da. El 0 del déficit es el rostro del recorte. Es como una cara vacía sin rasgos individuales.

En la Región de Murcia el frenesí recortador llega al paroxismo. No satisfechos con amontonar niños en mesas litera en las aulas, no contentos con cargar sobre los hombros del profesorado con esas clases masivas y con el despido de sus compañeros, se les insulta y se les llama gandules y absentistas.

El delirio furioso, el frenesí recortador está convirtiendo el estado en la aspiradora que se aspira a sí misma.

Y yo me pregunto: ¿qué hicisteis con el dinero que entraba a espuertas? ¿Por qué no ahorrasteis entonces en vez de gastarlo en tonterías y en pagar favores electorales?

La verdad es que para hacer esta política no hay que estudiar. Hacer mucho con mucho o hacer nada con poco es muy fácil.  Lo difícil es hacer mucho con poco. No saben. Se acostumbaron al talonario para ganar elecciones.

Si entonces los hubiéramos recortado los ciudadanos… Mira por donde me está gustando lo del frenesí reocortador…

sábado, 14 de abril de 2012

LA VERDAD, EL HONOR Y EL ÉXITO


A veces, éxito, verdad y honor pueden coincidir en una persona. No son muchos los casos, para qué nos vamos a engañar.

A veces, la verdad y el honor son un obstáculo para el éxito.

A veces, pocas, hay quien escoge el honor y la verdad.

A veces, bastantes, hay quienes eligen el éxito por encima de la verdad y del honor.

A veces, con frecuencia, quien abrazó la verdad y el honor, se queda sólo o escasamente acompañado.

A veces, también con la misma frecuencia, quienes optan por el éxito a costa de la verdad y del honor, suelen estar copiosamente acompañados.

A veces, quien se quedó del lado de la verdad y del honor, encuentra en su escasa compañía a otras personas de verdad y honorables.

A veces, quien abrazó el éxito sin importarle la verdad y el honor, encuentra a numerosas personas exitosas también.

Si la verdad es una perla y el honor es oro, el éxito suele ser oropel.

Si la verdad es transparencia y el honor es el adorno de la mirada de frente, el éxito suele ir acompañado de refracciones y miradas esquivas.

Si la verdad y el honor se presentan con una sonrisa, el éxito hace ostentación de júbilo desbordado.

A veces, un poco menos cada día, tengo la tentación de renunciar al honor, de suavizar la verdad, porque el éxito es tangible.

A veces, un poco más cada día, valoro la verdad que me dicen mis personas más queridas y es un honor para mí contar con ellas, aunque rara vez tengamos éxito de ese que es enemigo de la verdad y del honor.

A veces, sólo a veces, tenemos éxito porque éste consiste en mantenerse en el camino de la verdad y del honor.

Tengo presentes en su evanescencia a los triunfadores autocomplacidos que han subido al pedestal usando peldaños humanos.

Y brindo por los que, a veces, renuncian al pedestal.

Los unos triunfan en este mundo.

Los otros, los veraces y honorables, cambian el mundo.

domingo, 8 de abril de 2012

MONSEÑOR, LA SEXUALIDAD Y EL EVANGELIO


Me pongo a repasar mentalmente los evangelios y no me viene a la memoria ningún hecho o dicho de Jesús que tenga relación, no ya con la homosexualidad, sino con la sexualidad en general. Y es raro, porque si hubiera considerado tal asunto importante seguro que lo habría dicho y su manera de plantear el tema sería tan alternativa que los evangelistas, aunque a regañadientes, como hacen en otras ocasiones en las que Jesús resultaba muy transgresor, nos lo hubieran transmitido.

Sin embargo, dedicó muchas palabras y acciones al problema de la distribución de la riqueza. Anunciaba la posibilidad de un mundo nuevo, de un sistema distinto de las relaciones humanas desde la igualdad de hijos de un Dios Padre-Madre que es puro amor, “lento a la ira y rico en clemencia”, y esto lo proclamaba como una buena noticia (eso significa precisamente “evangelio”). Los que no querían que ese nuevo mundo, ese nuevo Reino naciera eran los que vivían instalados en sus riquezas y en el poder. De ahí sus maldiciones contra los ricos: “ay de vosotros, los ricos, porque ya tenéis vuestro consuelo”; o sus avisos del peligro de las riquezas: “es más difícil que un rico entre en el Reino de los Cielos que no que un camello pase por el ojo de una aguja”.

Las alusiones a los ricos y a las riquezas son numerosísimas en los evangelios, sin embargo, al sexo, nada.

También son numerosas las alusiones de Jesús a los que hacen de la religión un gran negocio o un instrumento de poder. Reta a los sacerdotes del Templo a que lo destruyan, que Él lo reconstruiría en tres días, porque, como le dijo a la Samaritana, la adoración a Dios no requeriría de lugares sagrados; dedica a los fariseos y escribas, esos que cargaban pesadas losas sobre las gentes sencillas, los más descarnados calificativos. Les llama sepulcros blanqueados, raza de víboras, etc. Pero de sexo, nada.

Hablaba sobre el amor, sobre el perdón, sobre la amistad; atendía a enfermos, marginados y pobres en general y todos los que se acercaban a Él se iban felices por haber encontrado el amor de Dios en este mundo. Pero sobre sexo ni una palabra.
 
Tan sólo cuando alguien quiere criticar a una mujer de “mala fama” o cuando le presentan a una adúltera, podría entenderse que está tratando de sexualidad. Pues no. Porque Jesús trasciende los hechos para defender a la persona. No hay condena, sólo hay acogida y posibilidad de volver a empezar.

Cuando Monseñor Reig Pla hizo esa desgraciada alusión a la homosexualidad, de la que estoy seguro que se estará arrepintiendo y  si no es así debería hacérselo mirar, podía haber hablado de riqueza y de pobreza, y más ahora. Podía haber hablado del amor de Dios, podía haber requerido a los ricos generosidad, haber recriminado a los poderosos su falta de políticas que piensen en los más desfavorecidos, podía haber pedido a los bancos la dación en pago, podía habernos pedido que seamos solidarios, podía haber dado esperanza, podía haber anunciado… el Evangelio, la Buena Noticia.

Pero no, tenía que hablar de sexo, precisamente de lo que Jesús no hablaba y con ello queda expuesto a que le digan lo que Él dijo a los que querían condenar a la adúltera: “el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”.

Quizá ha llegado la hora de un cambio en la Iglesia… Pero eso lo escribiré otro día.

viernes, 2 de marzo de 2012

SUB SPECIE AETERNITATIS*


Esta es una expresión latina empleada por muchos pensadores que viene a decir que Dios contempla el mundo desde la perspectiva de la eternidad, es decir, que para Él pasado, futuro y presente se funden en un solo tiempo, o mejor, en una ausencia del tiempo, donde todo cobra sentido y todo es lo que tenía que ser, aunque sin que desde su infinito poder haya interferido en nuestra libertad.

Desde esa perspectiva, las catástrofes naturales, que para nosotros son tragedias, quedan subsumidas bajo la idea de un mero suceso geológico; desde esa perspectiva, la explotación históricamente organizada en los diferentes modos de producción, no es más que una sucesión de momentos necesarios para llegar al fin de historia.

Esta visión se corresponde con el dios del panteísmo, ese que es como un macroorganismo del que nosotros no somos más que pequeñas y efímeras células que duramos incluso menos de lo que tarda una pompa de jabón en explotar en nuestra mano; un dios en el que cada una de esas pompas es igual a otra y sólo se diferencia por el lugar y el tiempo en que se produce, diferencias puramente aritméticas y geométricas, meramente cuantitativas.

Cuando los líderes europeos y mundiales de la economía se reúnen a ver qué hacen y manejan las cifras de millones de euros de medio en medio billón y toman decisiones sobre nuestro déficit, contemplan el mundo sub specie aeternitatis. Desde su atalaya políglota de jefes de estado, todos terminan hablando el lenguaje universal de las matemáticas, ese frío uno tras otro que no entiende de diferencias cualitativas para el que uno es igual a otro, y en el que “el otro” no es más que otro uno.

En el mundo contemplado sub specie temporalitatis el número adquiere rostro: el recorte del déficit, la prima de riesgo, la falta de crédito, los grandes sueldos a consejeros de entidades financieras, las cifras del desempleo, el neutro 22% de población española que vive bajo el umbral de la pobreza, ..., se convierten en una sucesión de caras con expresiones tan diversas como singulares son las historias que acumulan. Y cuanto más pobre más profunda se vuelve la brecha entre la eternidad y el tiempo concreto.

Un tiempo concreto que transcurre entre la preocupación por el mañana y la falta de perspectiva de futuro; entre la agonía del tirar la toalla y de seguir peleando porque tienes personas a tu cargo. Es la matemática en la que uno no es igual a uno, en el que la vivencia interior, la desesperación, el desahucio, los 426 € que se acaban no son convertibles en cifras.

Cuando en el Olimpo de Europa los “dioses” hablan de que empezaremos a crecer en 2013 levemente pero que no se notará en el empleo, en el mundo sublunar encorvamos la espalda bajo el yugo que nos redoblan, agachamos la mirada y los maldecimos en una gran blasfemia universal que denuncia que el mundo es un infierno para muchos, porque sólo unos pocos tienen llave del cielo.

Pero aquí abajo, en la intemperie del tiempo real, vemos al auténtico Dios de rostro humano, el Dios encarnado que sufre a nuestro lado, ese Dios que dejó la eternidad para bañarse en el mismo lodo en el que nos ahogamos y que habló y habla  por los profetas. Ese Dios que clama contra la explotación, que reclama la llegada de otro Reino, de otro orden de cosas en el que el pan de cada día llegue hoy a cada uno...

Hay que conseguir que el cielo y la tierra se parezcan cada vez más, que las personas sean más importantes que el dinero. Esa será la única manera posible de que la eternidad y el tiempo queden reconciliados en la gran fraternidad universal.

“Venga a nosotros tu Reino”

(Reflexión inspirada en la viñeta de "El Roto" publicada hoy en "El País"